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Tuesday, September 3, 2019

Manolo Santander, el arte de morir matando.



Es difícil hablar de la pérdida de Manolo Santander, sin acordarse de que no hace ni seis meses, nos dejaba, también demasiado pronto, otro grande del Carnaval. Una de esas bromas, crueles y absurdas, con las que la vida, haciendo gala de ese extraño y perverso sentido del humor que tiene, nos castiga, de vez en cuando. Una auténtica desgracia, en todos los sentidos.


Manolo, chirigotero clásico donde los haya, y defensor a ultranza de un estilo y formas, que cada vez más, parecen adquirir un injusto color verde perro, guardaba con Juan Carlos pocas cosas en común, si atendemos al estilo de sus repertorios. Pero sí que compartían alguna, muy poderosa. Esa apuesta por la identidad propia, esa eterna pelea con el concurso, y un amor por el arte del bombo y la caja, inasequible al desaliento. Con la salvedad de que, mientras a Juan Carlos, su hermosa poesía afilada, le proporcionó un lugar de privilegio, en el olimpo de la comparsa, Santander, se atrincheró en el "Álamo" del tres por cuatro, con la sana y admirable intención de morir matando. Cosa que literalmente hizo este año, cuando antes de irse, se quitó una espinita, al mando de la lapa negra. Merecido, además. Digan lo que digan.


Manolo llevaba las músicas de pasodoble más bonitas que un servidor haya escuchado nunca. Y solía ir al Falla con los deberes bien hechos. Sonando a gloria. Y aunque sus éxitos y sus fracasos, en honor a la verdad, estaban más cerca de firmar tablas, que otra cosa, deja un puñado de coplas inolvidables, más allá del amarillo, por el que ya era eterno, incluso antes de irse. Coplas que bien valdrán para explicar, al que no sepa, cómo suena el carnaval de toda la vida. Como el extraordinario pasodoble, escrito con las entrañas, en que confesaba tener "una cosita" o mi favorito, en el que explica a la perfección lo que es sentirse un extraño en tu propia casa. (ver video) Dos pasodobles que, con el chele vara viendo el partido desde la grada, valían de sobra, un primero.


Como homenaje, por encima del himno que, con toda justicia, habrá sonado hoy, por todas partes, quiero compartir este video, que retrata, para mi gusto, la grandeza de Manolo, y de esta bendita fiesta. En un local de ensayo, vestidos todavía de verano, y entre botellines, el autor, comparte por primera vez con su grupo el pasodoble que llevará este año. No dejéis de observar la cara de los miembros del grupo, sabedores de que el genio lo ha vuelto a hacer, y que este año van a llevar un pasodoble de categoría. Uno de ellos asegura tener los vellos de punta. Y así es como a mí me gusta recordar a Manolo. Como el genio de andar por casa, que, cuando estaba inspirado, le ponía a Cádiz los vellos de punta.








  

Sunday, June 2, 2019

Las coplas perdidas de Juan Carlos Aragón

Me decía estos pasados carnavales, un buen amigo mío, mas aficionado incluso que yo a las coplas de carnaval, (que ya es afición), que lo peor de los cajonazos son las coplas que el autor pudiera haber tenido guardadas para la final y que ya nunca escucharás. Motivo suficiente, según él , para encerrar a un mal jurado y tirar la llave al río. Y aunque lo de la llave al río, yo lo considero un poco drástico, en lo otro, sí que creo que tenía más razón que un santo. Y sirva como doloroso ejemplo, el último cajonazo sufrido por una agrupación de Juan Carlos Aragón, que ahora desgraciadamente sabemos, que era el último de verdad. La chirigota "El Chele Vara" que muchos pensamos que tenía nivel para haberse colado en la final, pero que no pasó de semis. Y aunque eso es, por supuesto, siempre discutible, al final, lo realmente jodido, es que nos quedamos sin ese pasodoble que, quizás, Juan Carlos, tenía guardado para el último pase, o que, ¿Por qué no?, se hubiera sacado de la manga el día antes. Porque al final lo que de verdad importan, son eso, las coplas.

Yo, que tengo años ya, como para haber cantado de memoria "los duros antiguos" patrá, y haber escuchao en directo a Don Antonio, preguntarle al Papa, que a quién llamaba asesino, o a Manolito Santander, aquello de que el amarillo está maldito pa los artistas, el año que con la familia Pepperoni se quitó el regusto a palomo de la boca, hace tiempo que pasé de tener una relación activa con el carnaval, a ser amigo, sin derecho a roce, desde el día en que me vi mas identificado con el vecino que te mira las bolsas de hielo con cara de "vaya tela" cuando te cruzas con él por la escalera, que con los chavales que comparten un colchón de espuma en el suelo para tres, el tiempo justo para recuperar fuerzas y echarse otra vez a la calle, disfrazao de indio kiowa. Pero, aun sin derecho a roce, no he dejao ni un año de sentarme, con la mesa del salón, llena de productos del covirán, como está mandao, a escuchar las coplas que uno u otro tuvieran a bien regalarnos. Sobre todo en estos tiempos de smart tv y youtubes, en los que puede uno sentarse cada noche, desde el día, uno a disfrutar a lo rajoy, es decir, con plasma de por medio, del festival de coplas mas grande que ha dao Diós.

Porque ese es mí carnaval. Sentarme a disfrutar del gozo de escuchar por primera vez una coplilla. Una presentación puntera, un cuplé de genial remate, un pasodoble bien escrito, o lleno de golpes. Y poco me importa que sea de uno o de otro. O que a veces uno esté menos acertado, o pa echarlo, directamente, porque otro año ya traerá otra cosita más apañaita. Y así he disfrutao con los tipos auténticos de verdad del Selu, los musicones de pasodoble de Manolo Santander, los cuplés geniales de lobe y compañía, los juegos de palabra del canijo, el ingenio brutal de yuyu, y por supuesto la poesía escrita con el alma de Tino, carapapas o Martin... Y aunque yo soy muy de Don Antonio, y como él nadie me ha puesto cantando la carnecita de gallina, siempre le tuve un especial cariño y admiración a Juan Carlos. Porque Juan Carlos siempre fue, otra cosa. No el niño malo del carnaval o el enfant terrible o esas tonterías que a veces decían de él. Juan Carlos era, otro carnaval. El de la poesía escrita con el alma, sí. Y el del ingenio y la gracia, también. Pero sobre todo el de la verdad sobre la mesa. El de decirle hijoputa con cariño al que hay que decírselo con cariño, y sin cariño al que hay que decírselo sin cariño. Como se ha hecho toda la vida en el sur. Juan Carlos usaba las tablas del falla para lo que había que usarlas. Para pegarle un corte al que no se lo esperaba, un tirón de orejas al que se lo hubiera ganao, y un palo al que se lo mereciera, Y darle un beso y un abrazo a quien correspondiera, porque Juan Carlos no era solo veneno, como también algunos vendían, ni vivía amargao o escribía solo desde el rencor, que muchos y preciosos pasodobles dejó escritos desde el cariño. A Juan Carlos le escuché una vez decir que a él le gustaba compaginar el cuplé gracioso con el pasodoble sentío, y de alguna forma buscar la agrupación total. Y para mí esa es la definición perfecta de los yesterday, la agrupación total. Quizás la mas redonda de la historia.


Ahora que la vida, por esas cosas incomprensibles que tiene mas a menudo de lo que nos gustaría, ha decidido llevarse de la forma más cruel posible, mal y pronto, al hombre y al artista, la vida ya no será la misma ni para su familia ni para sus amigos, como no lo será el carnaval. Unos autores se van, porque se cansan, porque se aburren, o, simplemente, porque es ley de vida, pero otros vienen, y las coplas siguen... Pero esa otra cosa que era Juan Carlos... Esas coplas que ya no escucharemos se han perdido para siempre. Y eso sí que sería pa encerrar a alguien y tirar la puta llave al río.





Tuesday, May 28, 2019

¿Y EL PADRINO QUÉ OPINA? - Del premio a Antonio Banderas en Cannes

Vaya por delante que un servidor no ha visto practicamente ninguna de las películas en competición, exhibidas en la reciente edición del festival de Cannes. Y aunque eso me impide poder afirmar que la interpretación de Antonio Banderas en "Dolor y Gloria" fue la mejor de las que se presentaban a concurso, sí que puedo afirmar, porque sí que he visto "Dolor y gloria" que es digna de este y de otros muchos premios. El trabajo de Banderas es impecable, de principio a fin. Un personaje que domina por completo. Con el que se ve que se siente realmente a gusto y al que consigue sacarle petróleo. Supongo que el hecho de que el personaje tenga mucho de autobiográfico y que el actor conozca a Almodovar tan bien y desde hace tanto tiempo, ayuda. Aun así, ya digo que un trabajo extraordinario.

Por eso no solo no es de extrañar el premio de Cannes, ni que Sony, que distrubuirá la cinta en Estados Unidos, haya decidido hacer campaña por ella, y por el propio Banderas, de cara a los oscars, aun incluso antes de saber si España, que ya tiene experiencia en no elegir al caballo ganador, (vease el ejemplo de hable con ella), selecciona "Dolor y gloria" como nuestra representante en los oscar. Ojo porque yo creo que la nominación, como mínimo, es segura, teniendo en cuenta lo mucho que ha gustado a la prensa estadounidense en Cannes.

Lo de Antonio ya es más complicado. Su categoría, dando por sentado que le presentarán como actor principal, suele ser la más saturada, hasta el punto de que no hay un año en que la lectura de nominaciones no deje a alguien sonado fuera. Pero no es ninguna tontería pensar que pudiera lograrlo. Él es un actor muy apreciado en Hollywood, con una, ya, larga carrera, y no serán pocos los que consideren que ha llegado el momento del reconocimiento.  Y aunque, muucho dependerá, como suele ocurrir con los oscar, de lo mucho y bien que Banderas sepa aprovechar esa campaña de Sony, si algo sabe hacer el malagueño, es conquistar a la audiencia. Teniendo en cuenta que Almodovar tambien suele ser mimado por la academia, (tiene ya dos estatuillas), no sería tan raro verlos a ambos desfilar por la alfombra roja como nominados. (Y ojo a Penélope, que tampoco suele escapar mal en esto de los premios.) Otra cosa sería ganar. Como dijo Antonio en Cannes, le han nominado a casi todo pero nunca ha ganado. ¿Quien sabe si este premio es el principio del fin de esa maldición? De momento el goya, lo tiene seguro.


Sunday, May 26, 2019

¿Y EL PADRINO QUÉ OPINA? - De Robert Pattinson como Batman




Lo de Robert Pattinson como relevo de Ben Afleck en el papel de Batman, no es nuevo. Ya desde antes de que se hiciera oficial que Ben dejaba el personaje, (digo que se hiciera oficial, porque que lo dejaba, era un secreto a voces) se nombraba a Pattinson como uno de sus posibles sustitutos, casi siempre junto a otro nombre, que parece que finalmente ha sido descartado, y que a mí, personalmente, me horrorizaba mas todavía. Nicholas Hoult, al que hemos visto interpretando a bestia, en las últimas entregas de X Men, o en Mad Max, Fury Road, en un papel en el que iba demasiado caracterizado como para que le pongais cara.

 Nicholas Hoult, como el doctor Hank McCoy, y su alias, "Bestia"


Y a mí esta elección... pues sí, me jode. Porque es la confirmación de algo que ya venía sospechando y es que Matt Reeves, el director elegido para hacerse cargo del nuevo proyecto, no va a seguir con la visión del personaje que nos trajo Zack Snyder en Batman contra superman, o la liga de la justicia, (Cosa que sí que iba a hacer Affleck, cuando tenía previsto escribir y protagonizar la película. Antes de dar la espantada), sino que nos va a traer otro tipo de Batman. De entrada, uno con quince años menos, y, doy por sentado, que menos animal de bellota.

A mí el Batman de Affleck me gustaba. Porque era el mas creíble, bajo mi punto de vista, (si aceptamos que un millonario se vista de murciélago para combatir el crimen, claro), el mas oscuro, el mas animal, y al que mas me paetecía ver en una película buena, despues de haberlo visto en dos fallidas. No ha sido el batman mejor interpretado. Bueno. ¿Y qué? Christian Bale ya se ocupó de darnos un batman sentido y brillante en lo que a su interpretación se refiere. Ahora apetece, al menos a mí, otra cosita. Y eso es lo que más me preocupa de la elección de Pattison. Que volvamos a ver más de lo mismo.

Yo, la elección del protagonista de Crepúsculo, la entiendo perfectamente. Si damos por sentado que el Batman que quiere hacer Matt Reeves es mas cercano a lo que hizo Christopher Nolan, que a lo que ha hecho Zack Snyder. Porque Pattinson, a pesar de tener que arrastrar la pesada carga que supone haber participado en la nefasta saga de crepúsculo, (cosa que por otra parte, hubiera hecho cualquier otro en sus comienzos), es muy buen actor. Podeis verlo en Netflix, en el film "Good time", y os aseguro que vuestra opinión sobre él, cambiará. Y puede ser un excelente Bruce Wayne, si buscamos ese punto tortuoso que arrastra el personaje, y esa lucha por intentar mantener la cordura, inherente a todo aquel que abre las puertas de la violencia a su vida. Y con la dirección de Matt Reeves, que hizo un gran trabajo en la reciente revisitación del planeta de los simios, estoy seguro de que existe la posibilidad de ver una versión alternativa de Batman, interesante. E incluso, ¿por qué no?, una buena película.

Pero es que yo, la verdad, no es lo que tengo ganas de ver. Ya he visto muchas versiones ditintas de Batman. Y una de ellas, la de Nolan, era una obra maestra. Ahora tenía ganas de ver al Batman que entra al final de "Batman contra superman" en la guarida donde tienen retenida a Martha Kent, y no deja un hueso sano. Y ahora ya tengo claro que no es lo que voy a ver. Y eso, como ya he dicho, me jode.

En fin.


Tuesday, June 16, 2015

Carmena y el Twittergate.



Decía Frank Underwood, el personaje magistralmente interpretado por Kevin Spacey en mi idolatrada “House of cards”, que la democracia está sobrevalorada. Y aunque mí me gusta pensar que en la vida real no existe un personaje tan vil, despiadado y sanguinario como Underwood, (Digo que me gustaría pensar, no que no crea que pudiera haberlo), también tengo claro que es la representación más perfecta de lo que es el mundo de la política. Al menos a esos niveles. Y digo esto porque lo que, de verdad tengo clarísimo, es que en nuestro país, nunca habrá un Frank Underwood, porque aquí, crueldad, mala leche, e hijoputez, hay para parar dos trenes, pero inteligencia suficiente, como para saber administrar la propia ambición, más bien poca. 

Un ejemplo de esto es la cantidad de tonterías que lleva hechas y dichas, Esperancita Aguirre desde que se diera el batacazo electoral, e incluso desde antes de dárselo. La última, decirle al candidato del psoe, a un minuto de votar la investidura de la nueva alcaldesa, que aún estaba a tiempo de dar un volantazo. De vergüenza. Y por eso me da tanta rabia, que Carmena y los suyos, se lo pongan tan fácil, a gente que es tan inepta. Es como echarse al arcén, cuando ves que viene Pierre Nodoyuna. Y ahí es donde entramos en el tema este de los twitters.

Yo ya he dicho antes, y si no lo he dicho yo, lo ha dicho mi suricato, que para mí, el que hace chistes sobre niñas muertas es un mierda. Pero una cosa es eso y otra cosa es la política. Y a ver como explico esto sin que se me lapidéis vivo, defendiendo cosas, que al menos delante de mí, no necesitáis defender, porque ya os digo yo que se defienden solas. 

A la hora de cambiar las cosas, y viendo el punto de corrupción extrema e insostenible prepotencia al que hemos llegado en este país, yo creo que solo existen dos maneras de actuar. O en la calle, con palos, o en las urnas, con votos. Y Carmena, y los suyos, gracias a dios, han elegido la segunda vía. Y yo que me alegro, y mucho. El problema es que cuando te vistes de corto, y saltas al terreno de juego, lo haces para jugar. Con tu estilo, a tu manera, con tu propio planteamiento, como tú quieras. Pero jugar tienes que jugar. Porque por muy malo que sea el rival, si os dedicáis a pasaros el balón el uno al otro, sin tirar a puerta, termina el partido, y en los penaltis puede ganar cualquiera. 
Lo de escribir estupideces, ya sea en twitter, o en la pared del aseo de caballeros del bar de la esquina, buscando probablemente, un poco de atención, o quizás notoriedad, cuando a uno ni se le pasa por la cabeza, que algún día eso te pueda pasar factura, es algo que le puede pasar a cualquiera. Como lo de fumarte un porro en la universidad, o hacerte una foto con el culo al aire. Y en un mundo lógico, donde fuéramos capaces de separar las churras de las meninas, debería servir solo para formarnos una opinión del hombre, y no del político. Y de la misma forma que Clinton, aun con su promiscuidad, era un gran administrador, este tal Zapata, aun siendo un tipo con un sentido del humor repugnante, bien podría ser un gran concejal de cultura. Pero es que el problema no es lo que ha escrito, sino por qué lo ha escrito…

Me explico.

Lo realmente preocupante de hacer chistes sobre gente que ha perdido a su hija y que está sufriendo un dolor que los demás, afortunadamente para nosotros, solo podemos imaginar, no es ya el grado de maldad que pueda tener la persona que lo hace. Lo realmente preocupante es que el tío ni siquiera lo hizo por hacer daño. Ni siquiera era consciente del dolor que podía añadir a los sufridos padres de Marta Del castillo, por poner un ejemplo, si su nefasto tweet llegaba hasta ellos. Y es lo más preocupante porque eso demuestra que estamos ante una persona que no tiene dos dedos de frente, y que no piensa bien las cosas antes de hacerlas. Lo que en manos de un hábil enemigo, podría terminar siendo calificado de insensatez e incompetencia. Algo que te hace, no ya indigno de un cargo en la administración pública, sino directamente, incapaz de desempeñarlo. Por eso la única salida para una cagada como esta, (aun siendo cagada con carácter retroactivo), es la dimisión sin titubeos, ni concesiones. Cuando el objetivo es más grande que el individuo, es mejor apartarte, antes que dar al enemigo la más mínima posibilidad de frenar o parar la maquinaria. Y yo lo siento mucho, pero es así. 

Y aun voy a ir un poquito más lejos. Porque lo que el PP quiere vender como un renuncio de Ahora Madrid y/o podemos, bien podría haberse tornado, primer triunfo de Carmena, con un simple cese fulminante, que hubiera callado bocas y hubiera demostrado la transparencia y el compromiso con la honestidad y el proyecto, que estoy convencido que ella y su gente, tienen. Hay muchas formas de cesar a alguien, sin hacerlo parecer un criminal. Y seguro que ella tiene mano izquierda para hacerlo.
 
Pero ya digo que eso sería jugar al juego en el que Carmena se ha metido, a pesar de que parece que no le gusta jugar.

Pues amiga, esto de los tweets es una tontería comparado con lo que puede venir luego. A ver qué hacemos cuando aparezca una crisis de verdad. Y cuidao, porque quedan todavía cinco meses para las generales, y el barbas, todavía te gana en los penaltis. Al loro con los pactos imprevisibles. 

Wellcome to the jungle. 




Wednesday, May 27, 2015

Pues si pitan el himno, SÍ, que suspendan el partido.



Cada vez tengo más claro que vivimos en uno de los países con más tonterías por metro cuadrado de los que existen en el mundo. Y ya no es solo porque nos dejemos llevar por la corriente, que nos dejamos. Ni porque tengamos el lamentable gusto que tenemos en casi todo, que lo tenemos. Es que no sabemos tener término medio para nada. Hemos pasado de arriarle un galletón con la mano abierta al niño en la cara, con resultado de labio roto, y lección mal aprendida, a no poder casi ni regañarle cuando el hijoputa, ignorando las doscientas veces que le hemos dicho que no juegue a la pelota en el salón, nos echa abajo el mueble bar de un trallazo, y en lugar de salir corriendo a esconderse, nos hace encima, el juuuu, ese de Ronaldo, en las narices. Lo que yo digo. Un término medio, leche. 

Otra de las tonterías, bajo mi punto de vista, más sangrantes que tenemos en este, nuestro país, es el obstinado empeño en confundir orgullo patrio con franquismo. ¿Qué tiene que ver una cosa con otra? ¿Qué mierda tiene que ver que yo ponga la bandera de España en el balcón de mi casa, con un tío que se murió hace cuarenta años? ¿Es normal que sea preferible llevar una bandera americana o británica, cosida a la espalda de una chaqueta, porque si la que llevas es la nuestra, eres poco menos que Blas Piñar versión 5.0? Yo nunca he sido de llevar banderas, ni de ponerme de pie cuando suena el himno. A mí me gusta ser español, y me siento orgulloso de serlo. Y eso no tiene nada que ver con Franco ni con ningún otro hijo de puta parecido. Tiene que ver con Cervantes, con Juan Ramón Jimenez, con el grandioso Velazquez, Miguel Mihura, Lope, Calderón, con Rafa Nadal, con Iniesta, con Agustina de Aragón, el niño de Linares, con mi padre, con mi madre, con la gente buena de verdad con la que me cruzo, me he cruzado y me cruzaré en la vida, y con todos y cada uno de esos Quijotes y Alatristes, que han hecho tan grande nuestra tierra.  Y por eso me toca tantísimo los cojones que venga un imbécil de mierda, porque no tiene otro nombre a silbar el himno de mi tierra, solo porque no la siente, como la siento yo. Solo porque a él no le gusta ser español, como me gusta a mí.  Y ni falta que hace, dicho sea de paso. Porque a mí, que España limite al norte con Francia, o lo haga con Cataluña, me importa lo mismo que quien gane supervivientes, no sé mi explico. Que si os queréis separar, os separéis, y punto. Tal día hará un año. 

Ahora bien. Si tan claro tenéis que no queréis ser españoles, hasta el punto de despreciar algo tan nuestro, como es nuestro himno, ¿por qué cojones jugáis la copa del rey? ¿Por qué no renunciáis a jugarla? Y si la jugáis por motivos económicos o deportivos, ¿por qué no hacéis lo mismo que cuando jugáis en Alemania, o en Wisconsin? Es decir, respetar la casa a la que habéis sido invitados, a vuestros anfitriones, y su identidad. Y quedaros calladitos mientras suena el himno. Que tampoco cuesta tanto. Porque el que vosotros no queráis ser españoles no debería implicar, que el resto tengamos que dejar de serlo también, perdiendo cualquier seña de identidad al respecto, como pueda ser el himno, la bandera, o nuestro idioma, al que tenemos que llamar castellano, en lugar de español, solo para que algunos soplagaitas no se ofendan. 

Otra cosa es que me digáis eso de que sois republicanos y que al rey no lo podéis ni ver porque es un vago que vive de nuestros impuestos. Eso lo puedo entender. Pero entonces os digo yo. ¿Por qué no hacéis las cosas bien? ¿Por qué no votáis por una opción política que persiga ese cambio, y lucháis porque el día de mañana, España sea una república? En lugar de atacar los símbolos que, no solo representan a Felipe, también me representan a mí. Y a la tierra que me vio nacer, y en la que están enterradas los míos. Yo os diré por qué. Porque los energúmenos que van a pitar a nuestro himno el sábado en la final de la copa del rey, no lo hacen por convicciones políticas. Lo hacen por puro odio. Odio inoculado en sus venas a través de años de manipulación y lavado de cerebro, por gentuza que busca medrar en medio del conflicto. Y eso es lo que me revienta. La falta de respeto. A ver qué pasa si mañana me voy yo a Cataluña, y cuando esté sonando su himno, me pongo a abuchearlo. No quiero ni pensarlo. 

Por eso, y porque participar en un torneo, y alzar un trofeo, que ofrece un país que desprecias, me parece una hipocresía, y un poco vergüenza, es por lo que a mí SÍ me gustaría que en caso de que se pite a mi himno, se suspenda el partido, y se vuelva a jugar la final, con los otros dos semifinalistas.

Esa es mi opinión. Y si queréis, la silbáis también. 



Monday, May 11, 2015

A los que encuentran gracioso que hayan muerto cuatro personas.

Hay por ahí una serie de gentuza, (no me gusta usar la palabra hijo de puta, porque nada tiene que ver la calidad humana con cómo se haya tenido que ganar la vida la madre de uno), que se ha dedicado a cachondearse de los andaluces aprovechando una reciente desgracia que se ha llevado por delante cuatro vidas. Y yo os juro que no sé si indignarme, si echarme las manos a la cabeza, (no me diréis que no es mas de dementes, que de idiotas), o sentarme a llorar de pura pena que me da la raza humana a la que cada día me da mas asco pertenecer... 

O tomármelo con filosofía, y quedarme con lo único con lo que me puedo quedar. Con el orgullo de ser de la tierra mas grande que hay en este planeta. Mi Andalucía de mi alma. Cuna de grandes artistas, y hombres de bien, que tan importante huella dejaron en nuestra vieja piel de toro. De esta bendita tierra, son los ciudadanos de a pie, que tras el accidente, se liaron la manta a la cabeza, y sin pensar en qué les podía pasar, se fueron a sacar a los heridos que pudieron, probablemente salvando vidas. Porque eso es lo que hacemos los andaluces, aparte de ir de juerga, dormir hasta tarde, y reírnos todo lo que podemos, con los demás, nunca de los demás. Que pa eso la vida son dos días, primo.

Y que no se os olvide nunca una cosa. En la selva, que es lo que parece este país muchas veces, el león cuida de los suyos plantando cara a quien sea. Mientras que la hiena, se ríe en un rincón, esperando la oportunidad de lanzarse a la carroña.


Monday, October 27, 2014

La diferencia entre se algo en la vida y ser alguien.



Una de las mayores obsesiones que tenían las mamás y los papás de mis tiempos, era que sus hijos, el día de mañana, fueran “algo en la vida” y, por algo, se entiende, abogado, ingeniero, cirujano o arquitecto, por poner solo alguno de los muchos ejemplos que hubieran servido de gozo a aquellos buenos señores a la hora de presumir de hijo. Y a ver, razón no les faltaba. Al fin y al cabo, la educación siempre es un gran patrimonio, y una buena colocación, siempre es una buena colocación, aunque hoy en día, un título universitario, no la garantice.

El caso es que ahora que ese “día de mañana”, empieza a ser ya más “ayer” que “hoy”, uno tiene la posibilidad de mirar a su alrededor y observar quién fue, finalmente, algo en la vida, y de qué le ha servido. Y la verdad, crisis aparte, a la mayoría para lo que les ha servido es para ganarse bien la vida, cuando no muy bien, lo que no está nada, pero que nada mal. El problema es cuando además de ganarte bien la vida, “ser algo”, viene acompañado de otras historias, como el reconocimiento doméstico, o incluso internacional, el prestigio profesional, y lo que es peor de todo, la fama. Algo que fuera del mundo del espectáculo se da poco, pero que en casos como en el terreno de la arquitectura, que al fin y al cabo, es una de las primeras artes reconocidas, sí que se suele ver de vez en cuando. 

Uno de los ejemplos más claros de lo que estoy diciendo es Frank Ghery, famosísimo arquitecto, cuyos vanguardistas, ¿y por qué no decirlo? magníficos diseños, (valga el museo Guggenheim como ejemplo, para quienes no lo ubiquen por su nombre), han colocado en el olimpo de su profesión, y le han valido, este año, un, seguramente merecido premio príncipe de Asturias. El último, por cierto, ya que a partir del año que viene se llamarán, con todo el criterio del mundo, “princesa de Asturias”. 

A mí, que a este señor le den el premio este de marras en la categoría de Arte, me parece muy bien. Ya digo que, no entendiendo nada de arquitectura, me gustan sus diseños. Pero no deja de ser curioso, que se lo hayan dado el mismo año en que también se lo han otorgado a uno de mis mayores ídolos personales. El gran Joaquín Lavado, “Quino”, humorista gráfico, más conocido por ser el creador y autor de Mafalda.  Y digo que es curioso porque ambos representan lo que para mí es ser “algo y alguien en la vida”, y como muestra, sirva el comportamiento de ambos, en la entrega de premios.

Ghery, se presentó completamente “sobrao” desde el minuto cero. Se bajó del coche, y al recibimiento típico asturiano, a base de gaitero, (un honor que se le hace a quien es considerado merecedor de ello), respondió con un bailecito más típico de la barra libre de una boda que de un señor que viene a recoger un premio. Luego en la rueda de prensa, sin dejar ni un segundo esa pose de rey del mambo, respondió con una grosera peineta, a la pregunta de qué opinaba acerca de los que criticaban su trabajo, pasando después a calificar de tonto al que le había hecho la pregunta. Más tarde añadiría que la mayoría de los arquitectos de hoy en día lo que hacen, y cito literalmente, “es una mierda”. Y para terminar se disculpó, (menos mal), echando la culpa al largo viaje.

Quino, premio Príncipe de Asturias de comunicación, se mostró, por su parte,  bastante más amable y cordial con la prensa. Sin abandonar nunca su sonrisa y su gesto amable, contestó con paciencia y cariño todas y cada una de las preguntas, ya fueran tontas, listas o a mitad de camino entre una cosa y otra. Al hablar de los actuales humoristas gráficos, Quino, que en mi humilde opinión, ha sido el mas grande, con un humor fino, punzante y mordaz, siempre elegante y certero, dijo no entender el humor que se hace hoy en día, pero lejos de cargar contra él, tuvo la elegancia de recordar cómo, en sus tiempos, tampoco se entendía la música que hacían sus adorados Beatles, y bromeó con la idea de quedar como un viejo amargado y reaccionario que no entiende a los jovenes. Dos formas muy distintas, la de Gehry y la de Quino, de encarar los mismo temas. E incluso aun fue capaz el dibujante de ceder el momento de gloria de su comparecencia ante los medios, a otro dibujante al que citó para recordar lo paradójico de las actuales redes sociales. “Tengo 2500 amigos en Facebook y nadie a quién contárselo”, decía la tira de su colega. 

Yo sé que juzgar no está bonito, que las comparaciones son odiosas y que no se debe hacer leña del árbol caído. Pero una reflexión, siempre viene bien. Y a mí, la coincidencia en el tiempo de estos dos premiados, tan distintos en actitud, me hace reflexionar acerca de qué es mejor, si ser “algo” en la vida, como es Frank Ghery, o “alguien”, como es, según mi opinión personal, Quino.

Hombre, lo ideal sería poder ser las dos cosas, ¿no?

Pero si solo se pudiera escoger una… 


 Un donut, por favor.

Tuesday, July 8, 2014

Bertin Osborne VS Beatriz Montañez. El peligroso vicio del menosprecio

Hay veces (mas de las que a un servidor le gustaría), que parece que en este país, tan dado al cacareo y al elitismo de clases, dieran junto a ciertos títulos universitarios, una licencia para menospreciar, que a alguno estoy seguro que hasta le gustaría colgar juntas en la pared de su casita. Y lo peor del menosprecio, no es ya lo pobremente que te califica como ser humano, (qué necesidad de aprecio tiene quien desprecia, al fin y al cabo...), sino lo peligroso que resulta subestimar alegremente a todo el que se te pone por delante, basándote en cosas tan engañosas como el estilo de vida, el desenfado esgrimido o el campechano comportamiento de la persona en cuestión...

Digo todo esto porque hace unos días tuve la ocasión de ver una discusión, que a mí me pareció penosa, entre la periodista, Beatriz Montañez, y el cantante y showman en general, Bertin Osborne, por unas opiniones encontradas sobre el tema de moda, (sí, hijo, sí, el coleta de marras), en la que, independientemente de quien tuviera o no la razón, la periodista, cuestionaba, con gran vehemencia, la legitimidad de Osborne para hacer las afirmaciones que hacía. Él, siendo justos, tambien empleó un tono algo agresivo, (mas que el de ella), si bien, en mi opinión, se apoyaba en argumentos que iban mas allá del "tú qué sabes" que esgrimía ella. Tan convencida estaba la presentadora, que incluso ofreció, públicamente, mil euros por cada prueba documental que el invitado pudiera aportar demostrando tener razón. Ya digo que, sin entrar en quien se equivocaba, el espectáculo, bajo mi punto de vista, fue mas digno de una tertulia de bar de la esquina que de un plató de televisión. (Aunque era telecinco, eso es verdad.)

El problema es que anoche, y tras el revuelo causado por este tema, pudimos ver en el mismo programa que no han sido una, sino varías las pruebas documentales que han ido apareciendo y apoyando las afirmaciones de Bertín. Y eso es lo que a mí me indigna. Porque viendo la vehemencia con la que defendía algo equivocado, la misma periodista que no pierde ocasión de presumir de acento anglosajón, de la calidad de los personajes que ha entrevistado o con los que ha coincidido, (supongo que entre su etapa de comparsa de Wyoming y la de ahora en telecinco entrevistando a Lecquios y Paquirrines),  resulta inevitable preguntarse si su defensa a lo hooligan de Pablo Iglesias, estaba, como debe ser en un periodista, documentada, o respondía únicamente a la seguridad que le daba el convencimiento de que un juerguista, payasete y cateto como Bertín, tiene que estar, forzosamente equivocado. Y ya digo que la actitud del cantante, tampoco ayudaba.

Y cuidao, que yo soy de los que piensan, que todo el mundo debería tener derecho a equivocarse sin ser crucificado. Pero tambien pienso que cuando uno se equivoca, tiene que reconocerlo. Y ahí, es donde, bajo mi punto de vista mas ha fallado Beatriz Montañez, quizás por una mala decisión propia, o quizás mal guiada por los responsables de su programa. Porque su aparición de anoche para "pedir disculpas" fue un espectáculo incluso mas penoso que la propia discusión que lo había motivado.

Montañez apareció, tras varias imágenes suyas riéndose entre bastidores, de las imágenes que reproducían los hechos, con una especie de discurso monólogo, salpicado de chistes absurdos, que supongo, estaban destinados a transmitir la sensación de que la cosa no era tan grave, y reirse de la inteligencia de los espectadores, a partes iguales, dejando siempre un espacio al, "me he equivocado, pero sigo siendo mas lista que Bertín, y que todos vosotros", como demuestra su argumento para justificar su desconocimiento acerca de la existencia de los videos que demuestran que estaba equivocada. "No he visto todos los videos de Pablo Iglesias que hay en internet, como tampoco he visto todos los de gatitos..." Y tienes razón, amiga, pero la virulencia con la que defendías tu postura, y la apuesta, mas propia del tío Melquiades, discutiendo sobre la calidad del pelaje de un borrico en la fería de su pueblo, parecían indicar que eras la mayor autoridad en la matería del mundo. Quizás los defensores de Iglesias deberían documentarse, al menos, tanto como lo hacen sus detractores. Claro que en este país, ya se ha demostrado que a veces, es mas amigo tuyo el fiscal, que el defensor...

No quiero que estas palabras se tomen como un ataque personal a esta periodista a la que respeto como persona totalmente, (solo mentes pequeñas y miserables entrarían en si se le trabó la lengua en alguna palabra o tonterías por el estilo), aunque como profesional, creo que se ha equivocado gravemente. Esto es mas bien una reflexión en general, para la que su error, bajo mi punto de vista de mesnosprecio hacia su invitado, ha servido como ejemplo.

Ojalá sea solo un desliz del que su profesionalidad sepa sacar provechosas lecciones.

Ni qué decir tiene que el equivocado puedo ser yo, y haber malinterpretado la situación. Si ese fuera el caso, mil disculpas. Pero de momento, y salvo que alguien sea capaz, y le apetezca hacerlo, de sacarme de mi error, esto es lo que pienso.

Si no eres capaz de entrevistar a Isabel Allende y a Kiko Rivera con el mismo respeto, no los entrevistes. Pero recuerda que los Allendes no siempre están disponibles para uno, y el recibo de la hipoteca, sí.





Saturday, May 24, 2014

Dejadnos, por un ratito, disfrutrar de ser españoles

LLegó el día. Hoy madrí y atleti, entonan el solo puede quedar uno. Medio país está pendiente de quién será esta noche el campeón de Europa, mientras el otro medio intenta, sin conseguirlo en muchos casos, mantenerse al margen de la cosa esa del fútbol, que nunca ha entendido ni entenderá, pero que a tanta gente empuja a decir aquello de "yo no soy muy futbolero, pero este partido lo voy a ver". Y es que en tiempos en los que el circo huele a rancio, y los gladiadores se ven solo a través de una pantalla, el deporte del balón, es, le pese a quien le pese, el mayor espectáculo del mundo. Y ya sé que las cosas no están para darle importancia a un partido de fútbol. Que maldito el dinero que se gaste nadie en desplazamientos, entradas, pisco labis, fiestas, o lo que sea que arrastre este evento, cuando hay gente muriéndose de hambre y niños que se quedan en la calle. Lo sé. Pero si todos miramos, todos los días, para otro lado, porque lo hacemos, amigos míos, no nos cebemos en el que mira al fútbol, solo porque pensemos que mirar un libro, hace que nuestro pasotismo e impasividad ante los problemas de los demás, parezca menos flagrante.

Y hecha esta defensa, nada disimulada de una de mis pasiones menores, no puedo dejar pasar la ocasión de hacer una petición a nuestros queridos gobernantes. Algo muy sencillo. Muy simple. Pero que me parece de vital importancia. Y cuando digo gobernantes no me refiero solo a los que están gobernando ahora. Me refiero a los que están, los que estuvieron, y los que sean que vayan a estar luego, porque en un estadio donde caben 65000 almas, de las cuales, solo 34000 serán aficionados, según decidió la Uefa, caben muchos carotas y vividores, ¿no? Bueno, pues a estos señores, les pido, por favor, que se queden en su casa. Es decir, NO VAYAN. Por favor. Porque por una vez, y durante un par de horas, queremos olvidarnos de lo triste que resulta, ahora mismo ser español. De la pesadumbre que arrastramos día tras día, viendo un país hundiéndose, una corrupción insoportable, una justicia mas ciega de la cuenta, manos atadas en gente que quiere ayudar, manos libres en gente que quiere robar y todas esas miserias que ya conocemos y que no quiero repetir.

Por favor, hoy no quiero estar disfrutando del gozo de ver a dos equipos españoles disputar el máximo honor deportivo, a nivel de clubes, que hay en el mundo, (Sí, en el mundo, que lo discuta un brasileño si se atreve), y que, en un irreflexivo acto del realizador, me pongan por delante la cara de uno de ustedes, recordándome que, en el fondo, no tengo ningún motivo para sonreir. Dejénme por una vez, disfrutar de ser español, sin recordar que hay gente que debería estar ante un tribunal en lugar de estar saltando en una grada. Gente que no responde a preguntas que debería estar obligada a responder. Gente que puede llevarse por delante la moto de un policía, y al policía si lo pilla, te digo yo que tambien se lo lleva, sin que le pase luego absolutamente nada. Gente que ha vivido, vive, y vivirá, sean de los colores que sean, (la izquierda y la derecha, en este país, solo significan algo si bailas la yenka), para sí mismos y no para el pueblo.

Gente que si tuviera verguenza, hoy se escondería y nos dejaría disfrutar a los españoles de un éxito en el que ellos no tienen nada que ver. Porque si lo tuvieran, ya habrían vendido hasta la silla del cuarto árbitro.

Yo no soy muy futbolero, pero el partido de esta noche lo voy a ver. Así que, por favor, señores políticos y demás vividores. NO VAYAN.

Y recordad que mañana se vota. A ver qué pasa.