Recopilatorio del 05 de junio al 11 de junio de 2015
Tuesday, June 16, 2015
Carmena y el Twittergate.
Decía Frank Underwood, el personaje magistralmente
interpretado por Kevin Spacey en mi idolatrada “House of cards”, que la democracia
está sobrevalorada. Y aunque mí me gusta pensar que en la vida real no existe
un personaje tan vil, despiadado y sanguinario como Underwood, (Digo que me
gustaría pensar, no que no crea que pudiera haberlo), también tengo claro que
es la representación más perfecta de lo que es el mundo de la política. Al
menos a esos niveles. Y digo esto porque lo que, de verdad tengo clarísimo, es
que en nuestro país, nunca habrá un Frank Underwood, porque aquí, crueldad,
mala leche, e hijoputez, hay para parar dos trenes, pero inteligencia
suficiente, como para saber administrar la propia ambición, más bien poca.
Un ejemplo de esto es la cantidad de tonterías que lleva
hechas y dichas, Esperancita Aguirre desde que se diera el batacazo electoral,
e incluso desde antes de dárselo. La última, decirle al candidato del psoe, a
un minuto de votar la investidura de la nueva alcaldesa, que aún estaba a
tiempo de dar un volantazo. De vergüenza. Y por eso me da tanta rabia, que
Carmena y los suyos, se lo pongan tan fácil, a gente que es tan inepta. Es como
echarse al arcén, cuando ves que viene Pierre Nodoyuna. Y ahí es donde entramos
en el tema este de los twitters.
Yo ya he dicho antes, y si no lo he dicho yo, lo ha dicho mi
suricato, que para mí, el que hace chistes sobre niñas muertas es un mierda.
Pero una cosa es eso y otra cosa es la política. Y a ver como explico esto sin
que se me lapidéis vivo, defendiendo cosas, que al menos delante de mí, no necesitáis
defender, porque ya os digo yo que se defienden solas.
A la hora de cambiar las cosas, y viendo el punto de
corrupción extrema e insostenible prepotencia al que hemos llegado en este
país, yo creo que solo existen dos maneras de actuar. O en la calle, con palos,
o en las urnas, con votos. Y Carmena, y los suyos, gracias a dios, han elegido
la segunda vía. Y yo que me alegro, y mucho. El problema es que cuando te
vistes de corto, y saltas al terreno de juego, lo haces para jugar. Con tu estilo,
a tu manera, con tu propio planteamiento, como tú quieras. Pero jugar tienes
que jugar. Porque por muy malo que sea el rival, si os dedicáis a pasaros el
balón el uno al otro, sin tirar a puerta, termina el partido, y en los penaltis puede ganar cualquiera.
Lo de escribir estupideces, ya sea en twitter, o en la pared
del aseo de caballeros del bar de la esquina, buscando probablemente, un poco de
atención, o quizás notoriedad, cuando a uno ni se le pasa por la cabeza, que
algún día eso te pueda pasar factura, es algo que le puede pasar a cualquiera.
Como lo de fumarte un porro en la universidad, o hacerte una foto con el culo
al aire. Y en un mundo lógico, donde fuéramos capaces de separar las churras de
las meninas, debería servir solo para formarnos una opinión del hombre, y no
del político. Y de la misma forma que Clinton, aun con su promiscuidad, era un
gran administrador, este tal Zapata, aun siendo un tipo con un sentido del
humor repugnante, bien podría ser un gran concejal de cultura. Pero es que el
problema no es lo que ha escrito, sino por qué lo ha escrito…
Me explico.
Lo realmente preocupante de hacer chistes sobre gente que ha
perdido a su hija y que está sufriendo un dolor que los demás, afortunadamente
para nosotros, solo podemos imaginar, no es ya el grado de maldad que pueda
tener la persona que lo hace. Lo realmente preocupante es que el tío ni
siquiera lo hizo por hacer daño. Ni siquiera era consciente del dolor que podía
añadir a los sufridos padres de Marta Del castillo, por poner un ejemplo, si su
nefasto tweet llegaba hasta ellos. Y es lo más preocupante porque eso demuestra
que estamos ante una persona que no tiene dos dedos de frente, y que no piensa
bien las cosas antes de hacerlas. Lo que en manos de un hábil enemigo, podría terminar
siendo calificado de insensatez e incompetencia. Algo que te hace, no ya
indigno de un cargo en la administración pública, sino directamente, incapaz de
desempeñarlo. Por eso la única salida para una cagada como esta, (aun siendo
cagada con carácter retroactivo), es la dimisión sin titubeos, ni concesiones. Cuando el
objetivo es más grande que el individuo, es mejor apartarte, antes que dar al
enemigo la más mínima posibilidad de frenar o parar la maquinaria. Y yo lo siento
mucho, pero es así.
Y aun voy a ir un poquito más lejos. Porque lo que el PP
quiere vender como un renuncio de Ahora Madrid y/o podemos, bien podría haberse
tornado, primer triunfo de Carmena, con un simple cese fulminante, que hubiera
callado bocas y hubiera demostrado la transparencia y el compromiso con la
honestidad y el proyecto, que estoy convencido que ella y su gente, tienen. Hay muchas formas de cesar a alguien, sin hacerlo parecer un criminal. Y seguro que ella tiene mano izquierda para hacerlo.
Pero ya digo que eso sería jugar al juego en el que Carmena
se ha metido, a pesar de que parece que no le gusta jugar.
Pues amiga, esto de los tweets es una tontería comparado con
lo que puede venir luego. A ver qué hacemos cuando aparezca una crisis de
verdad. Y cuidao, porque quedan todavía cinco meses para las generales, y el
barbas, todavía te gana en los penaltis. Al loro con los pactos imprevisibles.
Wellcome to the jungle.
Friday, June 5, 2015
Palabra de suricato vol. 2
Thursday, June 4, 2015
Memorias de un hijo del levante. Capítulo 39 "Supervivencia"
No sé si lo he dicho alguna vez, pero yo veo muy poco la tele. Pero no por chulear en plan "yo soy demasiado listo para ver esa mierda, porque prefiero emplear mi valioso tiempo en leer libros de Paulo Cogerlo ahí, ver online, e ilegalmente, cine independiente de los directores a los que más falta les hace que pagues una entrada, o discutir de economía y política con mis amigos que tampoco ven la tele, y que tampoco tienen ni puta idea de lo que están hablando", no. Yo no veo la tele, porque estoy loco, y malinterpreto el noventa por cien de las cosas que veo, y luego, la lío pollito, y me dan unas palizas de campeonato.
Pero el caso es que el otro día, me sentía supersolo, porque estaba probando unas pastillas nuevas, que impiden que haga locuras, pero que me ponen supertriste, y puse la tele, por ver si me hacía algo de compañía. Y lo que vi, no me lo pude de creer. Resulta que tienen a seres humanos, arriaos en una isla desierta, pasando hambre, sed, y penalidades, solo para grabarlo y ponerlo por las noches, para que la gente se ría de ellos. Y lo llaman supervivientes. Una cosa mala. ¡Pero en qué país vivimos! ¡Qué clase de diversión tiene ver a unos mendas desnutridos, y con el pelo sin lavar, haciendo sus pipises detrás de una palmera, y peleándose entre ellos, por una cañailla! Es que yo os juro que esto se nos está yendo de las manos. Como que no pude aguantarme y me eché a la calle, a avisar a la gente de lo que estaba pasando. Y al primero que me encontré, que era uno gordo con barba, que me creo que podía ser Bud Spencer, pero seguro, seguro, no estoy, se lo dije, "Illo, Bud, tienen a las criaturitas, en una isla, pasando calmidades, y el gobierno no hace ná" y él va y me suelta que me deje de política y que si me he creío que soy Guillermo el de Toledo, con la mierda de Cuba. Y yo le intenté decir, que no sé quién es el Guillermo ese, y que aunque una vez intenté ir a Toledo, durante una odisea que viví, en realidad no conozco a nadie de allí. Pero el tío no estaba por la labor de echar una mano, porque se ve que era progobierno, y quizás de la secreta, porque cuando me puse a zarandearlo y a darle bocaos en el pescuezo, me endiñó, con lo que probablemente era un cenicero de esos gorgos de cinzano, en la cepa la oreja, y me dejó medio privao.
Total, que allí me quedé yo, tumbao, mareaito perdío, cuando llegaron unos gentuzos y se empezaron a cachondear de mí, diciendo que si estaba bien y que si necesitaba ayuda. Y yo, balbuceando, decía, "están pescando en el agua, durmiendo en la arena, las criaturita" y na mas que me dio tiempo a escuchar algo así, como "quiere ir a la playa", porque luego me desmayé. De todas, formas, era evidente que iban a lo suyo, y estaban mas por planear sus vacaciones que por rescatar a los supervivientes.
Pero el drama se desató al despertarme. Se ve que, ante la pasividad de los gentuzos, el Bud Spencer, con ayuda de dos o tres pequeños nicolases de esos que trabajan pal gobierno de tapadillo, volvió por mí, y pa escarmentarme, decidió encerrarme en una isla de esas, porque me desperté arriao en la arena, y con los pieses metíos en el agua. Que por cierto, me meé encima, porque dormir con los pies metíos en el agua, es como con la mano metía en agua. Que produce ese efecto.
No vea lo que me agobié, porque yo no sé hacer fuego con palos, como los robinsones suizos, y el pescao crudo no me gusta, que me llevaron una vez a un restaurante japonés de Chipiona, que se llamaba "osaka", y le dije al chino, "O saka un plato de papas fritas con huevo o le meto fuego al chiringuito", y no vea la que se lio. Conque me puse a correr por la playa chillando "me arrepientoooooo, me arrepientooooo, pero llevarme de vuelta, que aqui no tengo las pastillas, y como me de la cosa mala, soy capaz de beberme doce litros de agua con sal" Hasta que metí el pie en un hoyo y salí rodando como la piedra esa que perseguía a Indiana Jones. Y allí me quedé en el suelo un rato hasta que apareció un guardia civil, y me dijo "¿Estás mas tranquilito, hijo?" y yo, "Sí, sí, le juro que ya no me meto mas en las cosas del gobierno" y él, "¿Qué te has tomao?" y yo, "Una pastilla nueva", y él mira a otro que acababa de llegá tambien, y dice, "No tienen guasa los modernos estos" y yo, "no lo sabe usted bien, señor guardia. Entre las barbas que se dejan de moro talibán, y las camisas a cuadro, con las mangas remangás, parece que se han escapao de siete novias para siete hermanos"
Y se vé que se apiadaron de mí, porque me metieron en un patrol, y me llevaron de vuelta a España.
Ya no vuelvo a criticar lo que pongan en la tele, ni aunque saquen a uno comiendo arañas. Eso está jurao.
Pero el caso es que el otro día, me sentía supersolo, porque estaba probando unas pastillas nuevas, que impiden que haga locuras, pero que me ponen supertriste, y puse la tele, por ver si me hacía algo de compañía. Y lo que vi, no me lo pude de creer. Resulta que tienen a seres humanos, arriaos en una isla desierta, pasando hambre, sed, y penalidades, solo para grabarlo y ponerlo por las noches, para que la gente se ría de ellos. Y lo llaman supervivientes. Una cosa mala. ¡Pero en qué país vivimos! ¡Qué clase de diversión tiene ver a unos mendas desnutridos, y con el pelo sin lavar, haciendo sus pipises detrás de una palmera, y peleándose entre ellos, por una cañailla! Es que yo os juro que esto se nos está yendo de las manos. Como que no pude aguantarme y me eché a la calle, a avisar a la gente de lo que estaba pasando. Y al primero que me encontré, que era uno gordo con barba, que me creo que podía ser Bud Spencer, pero seguro, seguro, no estoy, se lo dije, "Illo, Bud, tienen a las criaturitas, en una isla, pasando calmidades, y el gobierno no hace ná" y él va y me suelta que me deje de política y que si me he creío que soy Guillermo el de Toledo, con la mierda de Cuba. Y yo le intenté decir, que no sé quién es el Guillermo ese, y que aunque una vez intenté ir a Toledo, durante una odisea que viví, en realidad no conozco a nadie de allí. Pero el tío no estaba por la labor de echar una mano, porque se ve que era progobierno, y quizás de la secreta, porque cuando me puse a zarandearlo y a darle bocaos en el pescuezo, me endiñó, con lo que probablemente era un cenicero de esos gorgos de cinzano, en la cepa la oreja, y me dejó medio privao.
Total, que allí me quedé yo, tumbao, mareaito perdío, cuando llegaron unos gentuzos y se empezaron a cachondear de mí, diciendo que si estaba bien y que si necesitaba ayuda. Y yo, balbuceando, decía, "están pescando en el agua, durmiendo en la arena, las criaturita" y na mas que me dio tiempo a escuchar algo así, como "quiere ir a la playa", porque luego me desmayé. De todas, formas, era evidente que iban a lo suyo, y estaban mas por planear sus vacaciones que por rescatar a los supervivientes.
Pero el drama se desató al despertarme. Se ve que, ante la pasividad de los gentuzos, el Bud Spencer, con ayuda de dos o tres pequeños nicolases de esos que trabajan pal gobierno de tapadillo, volvió por mí, y pa escarmentarme, decidió encerrarme en una isla de esas, porque me desperté arriao en la arena, y con los pieses metíos en el agua. Que por cierto, me meé encima, porque dormir con los pies metíos en el agua, es como con la mano metía en agua. Que produce ese efecto.
No vea lo que me agobié, porque yo no sé hacer fuego con palos, como los robinsones suizos, y el pescao crudo no me gusta, que me llevaron una vez a un restaurante japonés de Chipiona, que se llamaba "osaka", y le dije al chino, "O saka un plato de papas fritas con huevo o le meto fuego al chiringuito", y no vea la que se lio. Conque me puse a correr por la playa chillando "me arrepientoooooo, me arrepientooooo, pero llevarme de vuelta, que aqui no tengo las pastillas, y como me de la cosa mala, soy capaz de beberme doce litros de agua con sal" Hasta que metí el pie en un hoyo y salí rodando como la piedra esa que perseguía a Indiana Jones. Y allí me quedé en el suelo un rato hasta que apareció un guardia civil, y me dijo "¿Estás mas tranquilito, hijo?" y yo, "Sí, sí, le juro que ya no me meto mas en las cosas del gobierno" y él, "¿Qué te has tomao?" y yo, "Una pastilla nueva", y él mira a otro que acababa de llegá tambien, y dice, "No tienen guasa los modernos estos" y yo, "no lo sabe usted bien, señor guardia. Entre las barbas que se dejan de moro talibán, y las camisas a cuadro, con las mangas remangás, parece que se han escapao de siete novias para siete hermanos"
Y se vé que se apiadaron de mí, porque me metieron en un patrol, y me llevaron de vuelta a España.
Ya no vuelvo a criticar lo que pongan en la tele, ni aunque saquen a uno comiendo arañas. Eso está jurao.
AHÍ ESTÁ EL TÍO
Thursday, May 28, 2015
Palabra de suricato. Volumen 1.
Wednesday, May 27, 2015
Pues si pitan el himno, SÍ, que suspendan el partido.
Cada vez tengo más claro que vivimos en uno de los países
con más tonterías por metro cuadrado de los que existen en el mundo. Y ya no es
solo porque nos dejemos llevar por la corriente, que nos dejamos. Ni porque
tengamos el lamentable gusto que tenemos en casi todo, que lo tenemos. Es que
no sabemos tener término medio para nada. Hemos pasado de arriarle un galletón
con la mano abierta al niño en la cara, con resultado de labio roto, y lección
mal aprendida, a no poder casi ni regañarle cuando el hijoputa, ignorando las
doscientas veces que le hemos dicho que no juegue a la pelota en el salón, nos
echa abajo el mueble bar de un trallazo, y en lugar de salir corriendo a
esconderse, nos hace encima, el juuuu, ese de Ronaldo, en las narices. Lo que
yo digo. Un término medio, leche.
Otra de las tonterías, bajo mi punto de vista, más
sangrantes que tenemos en este, nuestro país, es el obstinado empeño en
confundir orgullo patrio con franquismo. ¿Qué tiene que ver una cosa con otra?
¿Qué mierda tiene que ver que yo ponga la bandera de España en el balcón de mi
casa, con un tío que se murió hace cuarenta años? ¿Es normal que sea preferible
llevar una bandera americana o británica, cosida a la espalda de una chaqueta,
porque si la que llevas es la nuestra, eres poco menos que Blas Piñar versión
5.0? Yo nunca he sido de llevar banderas, ni de ponerme de pie cuando suena el
himno. A mí me gusta ser español, y me siento orgulloso de serlo. Y eso no
tiene nada que ver con Franco ni con ningún otro hijo de puta parecido. Tiene
que ver con Cervantes, con Juan Ramón Jimenez, con el grandioso Velazquez,
Miguel Mihura, Lope, Calderón, con Rafa Nadal, con Iniesta, con Agustina de
Aragón, el niño de Linares, con mi padre, con mi madre, con la gente buena de
verdad con la que me cruzo, me he cruzado y me cruzaré en la vida, y con todos
y cada uno de esos Quijotes y Alatristes, que han hecho tan grande nuestra
tierra. Y por eso me toca tantísimo los
cojones que venga un imbécil de mierda, porque no tiene otro nombre a silbar el
himno de mi tierra, solo porque no la siente, como la siento yo. Solo porque a
él no le gusta ser español, como me gusta a mí.
Y ni falta que hace, dicho sea de paso. Porque a mí, que España limite
al norte con Francia, o lo haga con Cataluña, me importa lo mismo que quien
gane supervivientes, no sé mi explico. Que si os queréis separar, os separéis,
y punto. Tal día hará un año.
Ahora bien. Si tan claro tenéis que no queréis ser
españoles, hasta el punto de despreciar algo tan nuestro, como es nuestro
himno, ¿por qué cojones jugáis la copa del rey? ¿Por qué no renunciáis a
jugarla? Y si la jugáis por motivos económicos o deportivos, ¿por qué no hacéis
lo mismo que cuando jugáis en Alemania, o en Wisconsin? Es decir, respetar la
casa a la que habéis sido invitados, a vuestros anfitriones, y su identidad. Y
quedaros calladitos mientras suena el himno. Que tampoco cuesta tanto. Porque
el que vosotros no queráis ser españoles no debería implicar, que el resto
tengamos que dejar de serlo también, perdiendo cualquier seña de identidad al
respecto, como pueda ser el himno, la bandera, o nuestro idioma, al que tenemos
que llamar castellano, en lugar de español, solo para que algunos soplagaitas
no se ofendan.
Otra cosa es que me digáis eso de que sois republicanos y
que al rey no lo podéis ni ver porque es un vago que vive de nuestros
impuestos. Eso lo puedo entender. Pero entonces os digo yo. ¿Por qué no hacéis
las cosas bien? ¿Por qué no votáis por una opción política que persiga ese
cambio, y lucháis porque el día de mañana, España sea una república? En lugar
de atacar los símbolos que, no solo representan a Felipe, también me
representan a mí. Y a la tierra que me vio nacer, y en la que están enterradas
los míos. Yo os diré por qué. Porque los energúmenos que van a pitar a nuestro
himno el sábado en la final de la copa del rey, no lo hacen por convicciones
políticas. Lo hacen por puro odio. Odio inoculado en sus venas a través de años
de manipulación y lavado de cerebro, por gentuza que busca medrar en medio del
conflicto. Y eso es lo que me revienta. La falta de respeto. A ver qué pasa si
mañana me voy yo a Cataluña, y cuando esté sonando su himno, me pongo a
abuchearlo. No quiero ni pensarlo.
Por eso, y porque participar en un torneo, y alzar un
trofeo, que ofrece un país que desprecias, me parece una hipocresía, y un poco vergüenza,
es por lo que a mí SÍ me gustaría que en caso de que se pite a mi himno, se
suspenda el partido, y se vuelva a jugar la final, con los otros dos
semifinalistas.
Esa es mi opinión. Y si queréis, la silbáis también.
Friday, May 15, 2015
Memorias de un hijo del levante. Capítulo 38 - "Vengadores"
El otro día estuve viendo la película esa de los vengadores,
que la echaron por la tele. Me dio un coraje horroroso, porque decía el menda,
“Si no podemos salvar la tierra, la vengaremos”, y dije yo, “po mu bien, porque
si no nos podéis salvar, me va a importar a mí un carajo que me vengues, cuando
ya esté yo exterminao. Mira que los cojones.” Pero la cosa es que a los mendas
era pa verlos. Lo más raro que te puedes tú encontrar en el universo tierra.
Uno que cuando se cabrea se pone verde y se agiganta. Y pega ostias como panes
del ventorrillo del chato. Otro que tiene un traje de jierro que cuando se lo
pone, vuela y pega tiros. Otro que es como una especie de vikingo y que tiene
un martillo pilón, que al que le meta con eso, no le deja un hueso entero. Uno
que es el capitán de America, que lleva un escudo que lo lanza y vuelve, y pega
unos saltos, que parece la pulga de Tijuana. Una muchacha rusa, que es una
polvorilla y que en cuanto te descuidas te hace una maña y te deja hecho un
ovillo, y luego tiene a otro, que yo creo que es familia de alguno y por eso lo
tienen, porque viendo los poderes de los demás, y la preparación que tienen,
presentarte allí, con un arco y un puñao de flechas, es pa cantarle una saeta
el menda.
El caso es que los notas, se juntaban y echaban cojones pa
rabiar. Como que hay un chalao que no tiene otra cosa mejor que hacer, que
abrir un boquete en la capa de ozono, (que eso no se ve, pero seguramente con
un bote de laca gigante o algo así), por el que se cuela una banda de hooligans
galácticos, que se pone nueva york en un momento, que parece Salou lleno de
guiris. Y empiezan a estrozarlo tó y a meterle susto a las vieja. Y claro,
dicen los vengadores, “¿Qué sabei creído, que esto es la casa de tócame Roque?”
y se echan a la calle a dar palos, hasta que no queda ni un bajuno galáctico
bueno.
A mí me encantó el tema. No la película en sí, que no la
entendí mu bien, y di dos cabezadas. Pero eso de juntarse unos cuantos pa hacer
justicia, me parece del carajo. Conque me dije, ahora mismo hago yo un grupo de
vengadores, pero en loco. Y lo hice.
Malas puñalás me dieran.
Lo primero que hice fue pensar a quien podía poner en cada
puesto, porque necesitaba un gachó verde, un capitán de America, uno de jierro,
un vikingo con martillo, una rusa y el del arco con las flechas. Porque yo si
hago las cosas, las hago bien. Y si en la película eran esos, esos hay que
buscar, no sea que luego, por faltar alguno, la caguemos.
Como la idea fue mía, y yo siempre he tenío dotes de mando,
me puse yo de capitán. Claro que yo no me podía llamar capitán de America,
porque no soy americano. Y por otra parte, tampoco quería llamarme capitán de
España, porque yo sé que hay gente que no se considera español y luego es capaz
de decirme, “¿qué pasa? Que solo vengas a los españoles, ¿no? Y si atacan
Hospitalet de Llobregat, que nos den por culo, ¿eh?” y como yo estoy por encima
de nacionalidades y de independencias, y mi intención era vengar a todo el que
lo necesitara, me dije, vamos a buscar un nombre neutro, y dije “Capitán de la
península Ibérica” y entonces me dijo me amigo Tenorio, que andaba ya conmigo,
que a ver si los portugueses se iban a ofender porque un español los vengara
como si ellos no fueran capaces de vengarse por sí mismos. Y ahí dije, yo. “Pos
es verdad”, porque lo era. Y me puse “Capitán de todo el que necesite que lo
vengue, sea de donde sea, y tenga los ideales que tenga, siempre y cuando no
lleve malas intenciones” y así nadie se enfada.
Al siguiente que recluté fue al Genaro, que tiene la manía
de tirarse por la ventana. Ha dao tantos carajazos, que le han tenido que poner
clavos y placas de jierro por todo el cuerpo, con lo que lo tenía claro para
colocarlo de Jierroman. Además el de la película también se revoleaba mucho por
la ventana, que lo vi yo.
Tenorio fue elegido, como vikingo hispano. Normalmente no le
hubiera dao este papel, pero como al rato de contarle yo mis planes,
desapareció del mapa y regresó con media docena de martillos, que a saber a qué
criatura dejó desmartillada, pos no tuve más remedio que darle el título. No
estaba seguro de que fuera la persona adecuada, pero entusiasmo e iniciativa,
no se le podían negar.
A la Susana, la puse de rusa. Ella es de Chiclana, pero
cuando le dan los ataques no se la entiende una mierda. Además, acojona
bastante porque empieza a darse tirones del pelo y a dar zapatazos y no hay
valiente que se acerque a ella.
Lo del verde que se agiganta lo tenía claro. Ese no podía
ser otro más que Rafaelito el kill machine. Que no se agiganta ni se pone
verde, pero en las discusiones se viene arriba y se pone morao de papas con
choco, siempre que puede.
Para el del arco y las flechas, decidimos cortar por lo sano
y usar un maniquís que había robao Tenorio en el chino de la reconquista.
Total, pa los golpes que te va a quitá un tío con un arco y unas flechas. Qué
quieres que te diga…
Total, que nos juntamos en mi casa el viernes por la noche,
y nos echamos a la calle, en busca de injusticias que resolver. Y lo primero
que nos encontramos fue un grupo de adolescentes sin escolarizar, con una clara
intoxicación etílica.
-
¿Dónde es la fiesta de disfrazes, chirlachis? –
nos soltó uno de los jóvenes, que parecía representar al resto.
El problema, por lo visto, era que nuestra indumentaria
llamaba la atención, porque, claro. Siendo superhéroes, no podemos ir de
cualquier forma o manera. Conque yo, que era el Capitán de todo el que necesite
que lo vengue, sea de donde sea, y tenga los ideales que tenga, siempre y
cuando no lleve malas intenciones, me había puesto un chándal, con una balanza
pintá en la espalda, que simbolizaba la justicia, y me había hecho un escudo
con la tapa de un contenedor de basuras. Amarrao a una cuerda, pa que volviera,
claro.
Genaro, llevaba, además del jierro interior, un chaleco
reflectante, con una capa de almidón. Tenorio, un casco con cuernos, y una
toalla colorá amarrá al pescuezo. La Susana, que tendría que haber llevao un
mono enterizo, negro, se puso uno de albañil, que daba muy bien el pego, porque
estaba comío de mierda. Al maniquís, le habiamos puesto otro, y lo llevábamos
sentao, en un carro del lidl, pa tener más libertad de maniobra. Y a Rafaelito
el kill machine, le pusimos unas bermudas del primark, y el pecho al
descubierto, porque cuando alguien insinuó que a lo mejor podía tener frío, él
gritó que había sío lejonario, y se echó por lo alto una cubeta de agua helada,
como si estuviera recogiendo dinero para la enfermedad esa que había antes y
que como ya no está de moda, parece que ya no exista.
Conque ese era el aspecto que presentábamos ante los
niñatos.
-
¿Todo en orden por aquí, amable ciudadano? –
dije por dejar clara nuestra posición.
-
Aaaaandaaaa yaaaaa, chirlachi. – insistió el
chavalón.
-
¿Le abro la cabeza? – preguntó Rafaelito,
comprometido a tope con el proyecto.
-
Lo único que tiene que abrí tú es la puerta de
la jaula de donde te hayas escapao y meterte dentro otra vez. – respondió el
niñato. Y ya no dijo más ná, porque la siguiente vez que abrió la boca fue para
escupir dientes.
La que se armó allí fue menua. Yo no sé de dónde salieron
tantos adolescentes sin escolarizar. Pero parecía que llovían del cielo. Y
daban cosquis como si no hubiera un mañana.
El Genaro, viendo como se había puesto la cosa, salió
corriendo y se tiró por un mirador que había por allí cerquita. Y me imagino
que debieron fallarle los propulsores, porque dio un leñazo en el suelo, que no
abrió una zanja porque era de granito. Mientras tanto, la Susana, se limitaba a
pegar tirarse de los pelos y a cantar la canción del brujito de gurugú, que
fue, de largo, lo que más acojonó a nuestros rivales.
El maniquí no hizo nada. Igual que el de la película. Pero
algún cosqui se llevó. Y la última vez que lo vi lo llevaban en volandas dos jóvenes
salvajes, con lo que a estas alturas, casi seguro que ha perdido su honra.
Yo, por mi parte, hice lo que pude, con la ayuda de Tenorio,
que con un martillo en cada mano, abría cabezas y quebraba fémures, como si llevara
haciéndolo toda la vida, mientras que yo pegaba bocaos y metía dedos en los ojos.
Pero el rey de la función fue Rafaelito. Os digo yo que el
verde de la película, era Sor Citroen comparado con él. Pegó, mordió, pinchó,
abofeteó, quemó, escupió, y terminó rodando calle abajo cubierto de enemigos,
como si fuera un chocomelo, invadío de hormigas. Una cosa mala.
Al final, acudió la policía y salieron los niñatos de allí,
como si fueran vampiros a plena luz del día. Cosa que hubiéramos hecho nosotros
si no fuera porque estábamos molíos.
- ¿Todo bien, caballero? – preguntó uno de los municipales.
- Todo en orden, Sr. Agente. No se preocupe que está todo bajo control.
- Ya, ¿Y quienes se suponen que son ustedes?
- Yo soy el capitán de todo el que necesite
que lo vengue, sea de donde sea, y tenga los ideales que tenga, siempre y
cuando no lleve malas intenciones. Y este es mi equipo de vengadores.
-
- Ya. Y el tío ese que está estrozao abajo del mirador,
¿es suyo?
- -
Alguna baja hemos tenido sí. – contesté yo, como
pude.
- -
Madre mía…
Y ya no sé que mas dijo, porque me desmayé y me desperté en
el Punta Europa.
Ahora que la próxima vez, mejor que ver los vengadores, veo el
Chester, que es mas sano.
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